De Mas Oyama al tatami de San Francisco: la historia del hombre que trajo el Kyokushin a Panamá y de la escuela que hoy hereda su misión.
Pionero del karate panameño, alumno directo de Sosai Masutatsu Oyama y Branch Chief de Kyokushin para Panamá. Hoy, 6to Dan, es el corazón y la autoridad de esta casa.
Jorge Bustos fue uno de los primeros practicantes de karate en la República de Panamá. Inició su camino marcial en la ciudad de Colón bajo el estilo Kempo Karate, en el club MAZO, donde destacó desde muy joven por su fuerza y habilidad.
Durante la visita de un maestro japonés a Panamá, su talento llamó la atención y fue puesto en contacto con el Hombu Dojo de Tokio para ser considerado como estudiante del propio fundador. Sosai Oyama envió maestros japoneses a entrenarlo en Panamá.
Viajó a Japón para entrenar directamente con Sosai Masutatsu Oyama, en la época en que el fundador formaba personalmente a los maestros que difundirían el Kyokushin por el mundo. Ese año recibió el grado de 2do Dan y fue designado Branch Chief de Kyokushin para Panamá.
Se le encomendó formalmente la misión de difundir el Karate Kyokushinkai no solo en Panamá sino en gran parte de Centroamérica. Su historia quedó registrada en el documental “The God Hand”, filmado con motivo del 2do Torneo Mundial de Kyokushinkai.
Décadas después, con alumnos formados en todo el país y misiones que lo llevaron por la región —de Centroamérica a Trinidad y Tobago—, el Shihan Bustos representa la línea directa del fundador en Panamá. Este dojo lleva su nombre para honrar esa vida entera dedicada al karate.
En el Kyokushin, el linaje no es un adorno: es la garantía de que lo que aprendes es lo auténtico. Nuestra línea es corta y verificable.
Creador del Karate Kyokushin, el estilo de contacto pleno más exigente del mundo. Formó personalmente a los maestros que llevarían su arte a cada continente. Conoce su historia →
Entrenado directamente por el fundador en Japón. Branch Chief de Kyokushin para Panamá desde 1975 y responsable de sembrar el estilo en Centroamérica.
Formados dentro de la escuela del Shihan, mantienen viva la transmisión: técnica, etiqueta y espíritu Kyokushin, sin diluir.
El linaje continúa con cada alumno que pisa el tatami. Tu primera clase es gratis.
El Kyokushin Bustos Dojo nace para darle al Kyokushin auténtico de Panamá la casa que merece: una sede nueva en San Francisco, con la exigencia de siempre y la organización de un dojo moderno. No es una apertura: es la continuación de una historia que empezó hace medio siglo. Mientras preparamos la inauguración, la comunidad entrena y crece — el espíritu no espera por paredes.
“El karate no se trata de ser mejor que otro. Se trata de ser mejor que ayer.”
Formados dentro de la escuela del Shihan, cada uno lleva años en el tatami transmitiendo el Kyokushin auténtico.
6to Dan · Alumno directo de Mas Oyama
4to Dan · Instructor de Kyokushin
3er Dan · Instructor de Kyokushin
2do Dan · Instructora
1er Dan · Instructor
El juramento que guía cada clase. No son palabras decorativas: son la vara con la que medimos el comportamiento dentro y fuera del tatami.
Entrenar el cuerpo y templar el espíritu. La dificultad es el maestro, no el enemigo.
Cortesía y humildad ante maestros, compañeros y mayores. La fuerza sin respeto no es Kyokushin.
La verdadera fuerza sabe contenerse. La técnica se usa para proteger, nunca para abusar.
七転び八起 — siete veces caído, ocho veces de pie. El progreso pertenece a quien no abandona.
Cumplir la palabra, honrar el linaje y representar al dojo con dignidad dentro y fuera.
Buscar la perfección del carácter a través del entrenamiento, toda la vida.



Sede nueva en San Francisco con tatami profesional, sacos, espejos y estacionamiento. Y por dentro, un dojo administrado como se debe: carnet digital para cada alumno, control de acceso automatizado con QR y gestión digital de membresías, pagos y asistencia.


El linaje continúa con cada alumno nuevo. Tu primera clase es gratis.